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De Imperios a Naciones

¿Las pirámides fueron construidas por esclavos? Mito o Realidad

Construccion de la piramides

Cuando hablamos de la construcción de las pirámides todos nos imaginamos al faraón sentado en su silla observando cómo grupos de hombres, todos sudorosos y maltratados, tiran con gran fuerza de grandes bloques sujetados con soga. Junto a ellos, se nos aparece la figura del malcarado capataz con látigo en mano preparado para atizar la carne del esclavo. Una escena que bien ha sido plasmada en la gran pantalla gracias a las películas de Hollywood.

Escena de la película “El Príncipe de Egipto”

La esclavitud en Egipto durante la construcción de las pirámides era inexistente. Ahora bien, sí existieron esclavos en Egipto, pero, a diferencia de la Antigua Roma, en Egipto había un gran desarrollo del derecho individual. Un prisionero de guerra era convertido en un esclavo, pero tenía algunos derechos, como reclamar ante los tribunales si el castigo era injusto. Estos esclavos eran considerados “esclavos reales”

¿Cómo sabemos que no fueron esclavos?

En primer lugar, el trabajo en Egipto era remunerado. Los campesinos con las crecidas del río Nilo no podían trabajar en el campo, así que los faraones los contrataban como mano de obra para trabajar en las pirámides. Si decimos que eran contratados significa que no estaban forzados, sino que esas personas libremente aceptaban un contrato, el cual les obligaba a trabajar durante los meses de crecida del Nilo a cambio de comida, telas, aceite, etc.

En segundo lugar, tenemos testimonios de un huelga, es decir, la primera protesta de trabajadores para conseguir una mejora laboral. Gracias al “papiro de la huelga de Turín“, el cual se conserva en el Museo Egipcio en Turín, sabemos de la existencia de una huelga en época de Ramses III (1198-1166 a.C.). El motivo de la huelga fue por el retraso de las raciones alimenticias que formaban parte de los sueldos de los obreros.

Papiro de la huelga de Turín

“Año 29, sexto mes, día 10. Hoy el equipo cruzó los cinco puntos de control de la necrópolis gritando:” ¡Tenemos hambre! ¡Dieciocho días ya han pasado este mes! ” Los hombres fueron a sentarse en la parte posterior del templo funerario de Menkheperra (Tutmosis III)”.

Papiro de la huelga de Turín

Las reclamaciones por sus sustentos vienen después de que pasados cuatro meses el gobernador de Tebas y sus seguidores hubiesen interceptado su comida, con lo que se quedaron sin ella durante veinte días. No obstante, al reabrirse el conflicto los dejan dieciocho días más sin su sustento. Éste es el motivo por el que los obreros marchan al templo de Tutmosis III en Medinet Habu para presentar sus quejas, exigiendo que el faraón fuera informado.

“¡Tenemos argumentos para el faraón! Reiteraron, y pasaron el día en este lugar y pasaron la noche en la necrópolis. Al día siguiente, se trasladaron al templo funerario de Ramsés II, penetrando hasta el santuario, diciendo: “Es por hambre y sed que hemos llegado a este punto: no tenemos ropa, ni ungüentos, ni pescado, ni vegetales. Escribe esto al Faraón, nuestro señor, y escríbelo al visir, nuestro superior, para que las provisiones nos sean entregadas”.

Papiro de la huelga de Turín

Ahora bien, ¿Pensáis que los esclavos hubiesen hecho huelga?. Creo que no. Es por ello que podemos asegurar, gracias a estos testimonios, que los constructores de la pirámides no eran esclavos, sino trabajadores libres que cobraban un sueldo por su trabajo.

construccion de las piramides

En tercer lugar, en las obras se encontraban un capataz y un escriba. El escriba cumplía la función de supervisor. Sin embargo, tenía que realizar labores de administración. En los papiros de la contabilidad están anotadas las marchas de los trabajadores, el material empleado y el que se iba a necesitar; pero lo más curioso es que dejan constancia de los motivos por los que los trabajadores se ausentan. Por ejemplo, embalsamar a un ser querido o embriaguez.

En cuarto lugar, tenemos la alimentación. Mark Lehner, egiptólogo estadounidense, en su excavación en la zona de Giza estudió el aparato logístico que necesitó el faraón para las construcciones de las pirámides. Los restos óseos hallados en el ciudad sugieren que los trabajadores estaban bien alimentados. Se estima de un promedio de 11 vacas y 30 cabras al días para su consumo, además de pescado, cerdo, pan y cerveza. Esta dieta difería mucho a la de un esclavo.

Por último, junto a las pirámides se han hallado unas tumbas de 2,74 metros de profundidad 12 esqueletos perfectamente conservados. La posición del enterramiento era fetal siguiendo las antiguas creencias egipcias, o sea, la cabeza al oeste y los pies al este. El hecho de que las tumbas se ubicaran al lado de la pirámide del rey indica que las personas que trabajaban en las construcción de la pirámide no eran esclavas, sino personas libres. A los esclavos no se les permitía enterrarse junto al faraón.

Con todo lo mencionado anteriormente podemos decir que el que las pirámides fuesen construidas por esclavos es un mito, ya que hay muchas pruebas de que los constructores fueron trabajadores libres contratados por el faraón, con un sueldo, una buena alimentación y derecho a huelga.