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De Imperios a Naciones

Agnès Sorel, algo más que la “amante del rey”

El cargo oficial de Amantes del rey

En la Francia del siglo XVI Y XVII, los reyes de Francia elegían a sus esposas con la idea de mejorar las alianzas políticas y la de engendrar hijos que heredarían el trono. En cambio, cuando quería amor y placer sexual los reyes acudían en busca de las damas de honor de su corte, quienes se convertían en las amantes del rey.

Esas mujeres son mujeres atractivas y sensuales pero, además, eran inteligentes, ambiciosas, cultas, refinadas y con un lenguaje exquisito. Una de las más conocidas es Madame de Pompadour, quien supo utilizar sus encantos para dirigir en Francia. Fue la amante oficial de Luis XV durante 20 años. Otra fue Françoise-Athénaïs, Marquesa de Montespan, quien le arrebató el puesto de amante del rey a Louise de La Vallierè.

El hecho de que el rey tuviese un amantes no era motivo de escándalo; es más, los hijos ilegítimos que éste tenía con sus amantes eran considerados prueba de su virilidad. Sin embargo, durante el siglo XV las amantes reales eran desaprobadas hasta el momento en el que Carlos VII de Francia inicia el cargo oficial de amante del rey con Agnès Sorel.

¿Quién es Agnès Sorel?

Agnés Sorel destaca por ser la primera mujer, de entre muchas predecesoras, en obtener el título de amante de rey, en este caso del rey Carlos VII “el bien servido”, que destaca por condenar y ejecutar a Juana de Arco.

Soler nace en una aldea de Fromenteau. Su padre era un noble, Jean Soreau, y su madre, Catherine de Maignelais, provenía de una familia de mercaderes. A la edad de cinco años aprendió a leer, con diez años entró al servicio de Isabel de Lorena y, finalmente, con veinte años fue presentada por primera vez al rey Carlos VII de Francia.

Agnès pasará a formar parte de la corte sirviendo a Maria de Anjou, esposa de Carlos VII. En una fiesta a la que acudió Agnés Soler, el rey se enamoró de su belleza.  Mientras, la reina, la cual no sentía nada por él, no puso impedimentos en que ella se convirtiera en su amante.

Recreación facial de Agnès Sorel. En ella podemos apreciar su gran belleza.

El rey le dotó del título Maîtresse-en-titre, con el que pasaba a ser la amante oficialmente reconocida. Acto seguido le dotó de una residencia privada, el Castillo de Loches, y de joyas con un valor de 20.000 escudos. Se dice que Agnès, por amor al prójimo, vendía las joyas para dar limosnas a los pobres.

Con el propósito de ayudar al rey con sus estados depresivos, conocido como “melancolía”, Sorel se viste con un estilo que era reservado para las prostitutas. Éste consistía en un corsé que le hacía la cintura de avispa y un escote que dejaba al desnudo los hombros y el pecho. Este estilo provocó que Agnès fuese criticada por las mujeres más moralistas de haber convertido al rey en un libidinoso.

Fue un personaje que supo participar en política. Se percató del malestar en la guerra con los ingleses por el insuficiente dinero que tenía el rey para pagar a sus ejércitos. Ella usó su dulce encanto para convencer a los nobles ricos de financiar la guerra, aunque nunca se aprovechó de su físico para conseguirlo. Consiguió así los recursos necesarios para que Carlos VII derrotase a los ingleses y consiguiese proteger las fronteras.

Este hecho consiguió que fuese una figura importante en la época. Los clérigos estaban horrorizados de que una simple amante del rey obtuviera un status tan elevado, más incluso cuando el monarca la convierte en su amante oficial.

¿Cómo murió Agnès Sorel?

Su muerte se produce en Jumièges en la campaña de 1450. Agnès se encontraba embarazada de su cuarto hijo. No obstante, viajó para dar apoyo moral al rey en la campaña. Un día de pronto enferma y fallece a la edad de 28 años.

Se dice que la causa de la muerte fue disentería. A día de hoy, gracias a un paleopatólogo, Philippe Charlier, se conocen las causas de la muerte. Éste ha recogido muestras de estudio y ha podido hallar una gran cantidad de mercurio en su cuerpo, lo cual sería la causa de su muerte.

Sabemos que en la Francia del siglo XV el mercurio se usaba para la cura de los gusanos dentro del cuerpo, pero en pequeñas dosis, o para el maquillaje. Sin embargo, se ha apuntado también que puede que su muerte fuese un asesinato.

Se ha acusado al hijo mayor del rey como posible asesino. Éste al ver peligrar el trono debido a la influencia de Soler sobre su padre, podría haber decidido darle muerte. No obstante, no podemos confirmar claramente quién fue el asesino, pero sí la causa de la muerte.

Tumba de Agnès Sorel en St. Ougs in Ladles

Agnès Soler fue enterrada en la iglesia de St. Ourgs, en Louches. En su tumba podemos ver una dama con alas de ángeles y una inscripción que pone a “dama de la belleza”. Agnès fue una mujer inteligente, partícipe de la política y una buena amante del rey.

Representación de la mujer Agnès sorel.

Tenemos una serie de referencias escritas sobre Agnès Sorel en poemas como La Pucelle de Voltaire o La dame de beute de Jean Bourin. Además, encontramos dos óperas de finales del siglo XIX tituladas La doncella de Orleans de Piotr Ilich Chaikovski y The sacacen de César Cui.

Rostro de la virgen del cuadro Jean Fouquert

Destacamos también la obra La virgen con el niño de Jean Fouquert, un cuadro que pertenece a un díptico encargado por Ettiene Chevalier. El díptico  en cuestión permaneció en la iglesia clerical de Nôtre Dame de Melum hasta finales del siglo XVIII. Se sabe que la virgen tiene los rasgos de Agnès sorel, la cual posó para el cuadro.