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De Imperios a Naciones

El caso del matrimonio Rosenberg

Arresto del matrimonio Rosenberg

Tras el final de la Segunda Guerra Mundial comenzó la lucha por la hegemonía política entre dos grandes potencias del momento. Por un lado, Estados Unidos con la presidencia del demócrata Harry Truman, quien entró el 12 de abril de 1945. Por otro lado, la Unión Soviética con Stalin a la cabeza. Las relaciones internacionales quedaron quebradas y peligraba la paz del momento. El principal motivo que supuso la ruptura de las relaciones fue la extensión comunista por Europa Central, Asia y parte de África.

En estos momentos, Estados unidos centraba su política en frenar el comunismo de manera sistemática. Para ello impuso la Doctrina Truman, por la cual Estados Unidos se comprometía a ayudar a los países del mundo libre y contener el comunismo por todos los medios. Su principal objetivo era crear un muro de contención en aquellos países donde el comunismo aún no se había asentado. En cambio, las políticas de la Unión Soviética consistía en proteger las nuevas democracias del este de Europa, los nuevos partidos comunistas y apoyar los movimientos de liberación que impartían en África y Asia.

Este complejo sistema de relaciones internacionales, donde se percibía un clima de desconfianza entre ambos bloques es conocido como “Guerra Fría“. Una de las consecuencias de ese ambiente de desconfianza será, en el caso de Estados Unidos, la caza de brujas emprendida por el senador republicano Joseph Mcarthy. La caza de brujas fue una forma de reprimir a aquellos que desde el interior del país cuestionaban la moral y política de los mismos.

Desde 1949 se encarcelaron a miles de intelectuales, políticos, cineastas. Sus detenciones se debían a su simpatía con los partidos comunistas o su militancia, lo cual se interpretaba por el Comité de Actividad Antiamericana como una actitud antiamericana. Dentro de los detenidos como Orson Welles o Athur Miller hallamos el matrimonio Rosenberg.

¿Quiénes fueron los Rosenberg?

Ethel nació en Nueva York el 28 de septiembre de 1915 en el seno de una familia judía y obrera. Sus aspiraciones eran ser actriz y cantante, pero la pobreza la obligó a trabajar como secretaria en una compañía naval. Ethel conoció a Julius Rosenberg en un acto de recaudar fondos para la Internacional Seaman´s Union, donde ella cantó en la parte cultural.

Julius Rosenberg nació, al igual que Ethel, en Nueva York el 12 de mayo de 1918. Creció en un ambiente similar al de su futura esposa, vivía en el mismo vecindario y asistieron a la misma escuela. Julius será ingeniero eléctrico. Durante su época como estudiante fue un activista de la Liga de las Juventudes Comunistas.

Julius y Ethel se casaron el 18 de julio de 1939. Ya en 1940 Julius encontró trabajo en Washington como ingeniero civil en el Servicio de Comunicaciones de la Armada, para un año después regresar a Nueva York con el puesto de ingeniero inspector. Ethel se dedicó a tiempo completo como voluntaria en la Liga de Defensa del Este e, incluso, la misma Eleanor Roosvelt le envió una carta de elogio. En 1942 se queda embarazada y el 10 de marzo de 1943 nace su primer hijo, Michael.

La familia Rosenberg ingresa en las filas del Partido Comunista Americano junto al hermano de Ethel, David Greenglass. En 1945 despiden a Julius por negar en el trabajo su adscripción a la ideología comunista. Finalmente, en 1950 lo arrestan como implicado en una trama de red de información secreta sobre la bomba nuclear. En ese mismo año también arrestan a su mujer como cómplice del caso de espionaje.

¿Por qué fueron arrestados?

La primera prueba nuclear de la Unión Soviética causó una gran conmoción en el bloque Occidental. Este hecho provocó que el equilibrio armamentístico resurgiera entre ambos bloques. Sin embargo, la sorpresa vino cuando los agentes se dieron cuenta de la coincidencia de los parámetros de la bomba soviética con la estadounidense empleada en Hiroshima. Esta coincidencia causó desconfianza dentro del territorio estadounidense e implicó el comienzo de una caza de espías culpables de la filtración de información secreta sobre la bomba nuclear al enemigo.

El FBI comenzó a tirar de los hilos cuando recibió los papeles de Gouzenko, un criptógrafo de la embajada de la URSS en Canadá. Gracias a los papeles se descubrió a Klaus Fuchs, quien confesó haber provisto de información a la URSS. Tras su confesión, lo condenaron en Inglaterra a 14 años de prisión por espionaje. El FBI identificó al suministrador de información de Fuchs como Harry Gold, un químico de Filadelfia. Éste confesó estar implicado, pero también delató a David Greenglass.

Greenglass y su esposa Ruth acusaron al matrimonio Rosenberg de conspirar contra el gobierno americano. Al tener relaciones con el partido comunista aceptaron la acusación. El 17 de julio de 1950 detuvieron a Julius en su casa de Knickerbocker Village en Nueva York. A su esposa la detendrían el 11 de agosto.

Arresto del matrimonio Rosenbegs

El juicio comenzó el 6 de marzo de 1951 en el tribunal del distrito sur de Nueva York. Irving Kaufman será el juez; Emmanuel bloch, el abogado defensor y el testigo de la acusación, David Greenglass. Éste último testificó que Ethel había transcrito información sobre los secretos nucleares, mientras que Julius había entregado el bosquejo de la sección transversal de una bomba atómica, la cual fue la lanzada en Nagasaki.

Los Rosenberg mantuvieron la compostura en el interrogatorio; no denunciaron a nadie e incluso, se acogieron a la Quinta Enmienda de la Constitución de los Estados Unidos, la cual les otorgaba el derecho a no incriminarse a sí mismos. Durante más de dos años de apelaciones el matrimonio Rosenberg mantuvo su inocencia.

El jurado dictó veredicto de culpabilidad el 29 de marzo de 1951 y el 5 de abril fueron condenados a muerte por el juez Irving Kaufman. Las palabras del juez fueron “Considero vuestro crimen peor que el asesinato”, además les hicieron culpables de la agresión comunista:

“La agresión comunista en Corea, con las bajas resultantes que pasan de 50.000, y quién sabe si tendrán que pagar el precio de vuestra traición millones de gentes inocentes”.

La población se volcó con una campaña mundial para salvar la vida del matrimonio. Se llevaron a cabo manifestaciones, discursos, libros, peticiones de celebridades. Incluso, los hijos del matrimonio Rosenberg entregaron un escrito solicitando el indulto. La negativa fue presente hasta horas antes de su ejecución, que se dictó con las siguientes palabras:

“Desde la revisión original de los procedimientos en el caso Rosenberg por el Tribunal Supremo de los Estados Unidos, los tribunales han considerado numerosos procedimientos adicionales que cuestionan la condena de Rosenberg y la sentencia involucrada. En los últimos dos días, el Tribunal Supremo se reunió en una sesión especial y revisó otro punto que uno de los jueces consideró que los Rosenberg deberían tener la oportunidad de presentar. Esta mañana, el Tribunal Supremo dictaminó que no había ninguna sustancia en este punto.

The guadian

En la cárcel de Sing Sing, Nueva York, el matrimonio Rosenberg perdió la vida a las 20:06 del 19 de junio de 1953. Después de tres descargas eléctricas murió Julius. Diez minutos más tarde, su mujer falleció tras cinco descargas. Antes de morir afirmó “No estoy sola. Muero con honor y dignidad, sabiendo que mi esposo y yo seremos reivindicados por la historia”.

¿Culpables o inocentes?

Años más tardes los documentos desclasificados permitieron conocer las irregularidades del caso. Su ejecución solo fue un teatro para la opinión pública de Estados Unidos en un escenario temeroso del comunismo azuzado por el senador McCarthy. Una primera irregularidad del caso fue la ejecución bajo la Ley de Espionaje de 1917, la cual dictaba pena de muerte en tiempos de guerra. Sin embargo, fue impuesta a pesar de que Estados Unidos en aquellos momentos no se encontraba en estado de guerra.

La segunda irregularidad fue el testimonio falso de Greenglass. Tiempo más tarde confesó que acusó a su hermana y a su cuñado falsamente por las amenazas que recibió de Buró, Federal de Investigaciones. Lamentablemente las pruebas más concluyentes del caso fue dicho testimonio. Michael y Robert expresaron que “este testimonio verbal era todo lo que necesitaba el fiscal para construir su acusación, si el Jurado creía a sus testigos”.

Por otro lado, a raíz de la desclasificación de documentos la Asociación Americana de Abogados reconstruyeron el proceso y llegaron a la conclusión de que los dos eran inocentes de las acusaciones. Tiempo después el testimonio tardío de un ex alto dirigente del KGB, Alexander Feklisov, aseguró que hubo relación entre él y Julius Rosenberg. Éste le ayudó a crear una red de espionaje industrial para Moscú. No obstante, la información que ofreció fue un dibujo aproximativo del molde de una lente de una parte de la bomba, que había obtenido de su cuñado. Un esquema inservible.

Según el testimonio del dirigente del KGB demuestra que Julius fue un espía implicado en espionaje industrial. Sin embargo, no fue alguién tan transcendental, ya que al no tener acceso a mucha información. Aún así, pasó información a una potencia enemiga de los Estados Unidos. Aunque a pesar de que Julius sí estaba implicado en una red de espionaje, Feklisov afirma que Ethel era inocente y que nunca estuvo implicada en este asunto.

A pesar de que no se puede saber con certeza lo que realmente ocurrió, tenemos diversos estudios culpabilizándolos y otros demostrando su inocencia. Lo que sí podemos deducir es que fue un caso simbólico, en unos momentos de histeria anticomunista. Unos títeres necesarios para demostrar el poder que tenía el gobierno contra aquellos que intentaran atacar al Estado. Como punto y final os dejamos una canción dedicada a Julius y Ethel compuesta por el cantante Bob Dylan.