
¿Cuándo comienza la Guerra Fría?.
En 1945 terminó la Segunda Guerra Mundial. Tras años de violencia y destrucción, muchas personas pensaron que el mundo entraría por fin en una etapa de paz. Sin embargo, esta esperanza duró poco. En lugar de una paz duradera, comenzó un nuevo periodo de tensión internacional conocido como Guerra Fría.
Al finalizar la guerra, dos países se convirtieron en las principales potencias mundiales: Estados Unidos y la Unión Soviética. Aunque habían sido aliados contra la Alemania nazi, sus diferencias eran profundas. Estados Unidos defendía el capitalismo y la democracia liberal, mientras que la Unión Soviética promovía el comunismo y un sistema político de partido único. Ambos desconfiaban del otro y creían que su modelo era el más adecuado para el futuro del mundo.
Entre 1945 y 1947, estas diferencias se hicieron cada vez más evidente. Las potencias no lograron ponerse de acuerdo sobre cómo organizar Europa tras la guerra. Mientras la Unión Soviética extendía su influencia en Europa del Este, Estados Unidos apoyaba la reconstrucción de Europa occidental siguiendo su propio modelo político y económico. El continente quedó así dividido en dos zonas de influencia.
En 1946, el político británico Wiston Churchill afirmó que un telón de acero había dividido Europa. Esta expresión simbolizaba la separación entre los países del bloque occidental y los del bloque comunista. A partir de ese momento, el mundo quedó dividido en dos grandes bloques enfrentados.
La Guerra Fría recibió este nombre porque, aunque existía una gran tensión entre ambos bloques, no hubo una guerra directa entre Estados Unidos y la Unión Soviética. El miedo a un conflicto nuclear hizo que el enfrentamiento se desarrollara a través de la política, la propaganda, el espionaje, la carrera armamentística y conflictos indirectos en otros países. El término de Guerra Fría, lo popularizó un diplomático y estratega estadounidense, George F. Kennan.
Características de la Guerra Fría.
La división del mundo en dos bloques
La Guerra Fría se caracterizó por la formación de dos grandes bloques internacionales:
- Estados Unidos: defensor del sistema capitalista, promovía la propiedad privada, la economía de mercado, el consumo masivo y la democracia parlamentaria.
- La Unión Soviética: sustentada en el comunismo, impulsaba una economía planificada, la propiedad colectiva de los medios de producción y una sociedad teóricamente igualitaria, con fuertes limitaciones al consumo y al pluralismo político.
Ambos modelos no solo competían entre sí, sino que aspiraban a convertirse en el referente dominante a escala mundial.
La doctrina Truman y el Plan Marshall.
Unos de los motivos por los que Estados Unidos mantiene esa tensión con la Unión Soviética es por la posibilidad de perder el control en Europa ante el avance del sistema comunista. Como respuesta, Estados Unidos elabora la doctrina Truman.
El objetivo de dicha doctrina era evitar la expansión del comunismo en el mundo y, en particular, en Europa. Para cumplir dichos objetivos comenzó con ayudas financieras a los países aliados y desplegando apoyo militar para la seguridad y sistema de los gobiernos. Por ejemplo, en aquel momento Grecia se encuentra en una Guerra Civil emprendida por los comunistas griegos y apoyado por la Unión Soviética.
La consecuencia de la doctrina Truman es la implantación del Plan Marshall, nombre acuñado por el secretario de estado George C. Marshall. Fue un programa masivo de ayuda, en forma de créditos y donaciones, para la reconstrucción de Europa occidental.
El programa tendrá un coste del 16% de los presupuestos federales, destinando un total de 13.000 millones de dólares a un total de 16 países. El objetivo era mantener el control de Europa, objetivo que se cumple con la cohesión del bloque occidental bajo el liderazgo de Estados Unidos. En el caso de Turquía y Grecia se aprobó la ayuda de 400 millones de dólares.
Estas ayudas financieras propició a Estados Unidos mantener una política exterior claramente intervencionista. Consiguió así mantener las ideologías de izquierda fuera de los países donde ellos mantuvieran influencia.
- El enfrentamiento ideológico.
Ambos eran radicalmente opuestos en cuanto a su economía, sociedad y política. Además, ambas naciones pensaban que eran el modelo a seguir por el resto del mundo. La meta era implantar su ideología en todo el mundo a la vez que deterioraban la ideología del otro.
Por un lado, Estados Unidos quería implantar el capitalismo. Una ideología que se basa en el derecho a la propiedad privada y la inversión con el objetivo de obtener beneficios económicos. Además, defiende el principio de libertad individual y critica al comunismo por privar la iniciativa individual.
Por otro lado, la Unión Soviética pretendía instaurar el comunismo. Una ideología basada en la propiedad colectiva de los medios de producción y la distribución equitativa de sus beneficios. Critica al capitalismo de explotar a la clase trabajadora para cúmulo de capital de unos pocos individuos.
- La OTAN y el Pacto de Varsovia.
La OTAN es la Organización del Tratado del Atlántico Norte. Es una organización internacional cuyo objetivo es garantizar la libertad y seguridad de sus miembros a través de medios políticos y militares. Nace con el Tratado de Washington de 1949, donde doce países de Europa y Norteamérica se comprometen a defenderse mutuamente en caso de agresión armada contra cualquiera de ellos. Esos países fueron: Canadá, Bélgica, Dinamarca, Estados Unidos, Francia, Islandia, Italia, Luxemburgo, Noruega, Países Bajos, Portugal y Reino Unidos.
Como respuesta a la creación de la OTAN, la URSS en 1955 crea el Pacto de Varsovia. Éste se traduce a una Tratado de cooperación, amistad y asistencia mutua, pero siendo una relación estrictamente militar que va estar integrada bajo el mando de un mariscal soviético. Los primeros firmante en este tratado son: la URSS, Hungría, Polonia, Checoslovaquía, Bulgaria, Albania y la RDA.
El papel de mediador entre ambos bloques militares fue la Organización de las Naciones Unidas. Sin embargo, se dejaba claro el derecho a poder responde colectivamente de manera militar de cualquier agresión a algunos de sus miembros.
- La carrera armamentística.
Durante la Guerra Fría surge una competencia entre ambas naciones por desarrollar las armas y ejércitos más poderosos. La mayor parte del dinero del estado se destinó a la construcción de armas, algunas de ellas nucleares. Ejemplos: el R-7 Semiorka o el LGM-30 Minuteman. Por último, se lanzaron a la conquista del espacio. Primero, la Unión Soviética con el primer satélite artificial, el Sputnik; y segundo, Estados Unidos con la nave tripulada, el Apollo 11, que consiguió llevar al hombre a la luna.
- Los conflictos indirectos.
Durante el periodo de tensión entre ambas potencias surge una serie de conflictos, apoyados indirectamente por ambas naciones. Éstos se mantienen en segundo plano para evitar tener que llegar a un enfrentamiento bélico. Los enfrentamientos surgen en Corea, Vietnam, China, Cuba, Grecia, Afganistán, Líbano, Angola y Pakistán. Las grandes potencias pretendían sumar a sus bloques nuevos territorios a base de armamento y recursos económicos.
- La división de Alemania.
Con el fin de la Segunda Guerra Mundial el destino de Alemania se decidió en la Conferencia de Postdam en 1945. Allí se decidió la división de Alemania en cuatro zonas de ocupación. Estas fueron Gran Bretaña, Estados Unidos, Francia y la Unión Soviética. Los tres países capitalistas decidieron unirse bajo la República Federal Alemana, con gran influencia de Estados Unidos, mientras que la Unión Soviética crea la República Democrática Alemana. Berlín, la capital del país, quedó dividida en Berlín Occidental y Berlín Oriental a comienzos de 1960 por un muro, el cual caería en 1989.
- Perestroika.
El programa de Mijail Gorbachov provocó un cambio en la política exterior soviética. La idea de la Perestroika consistía en bajar el gasto armamentístico y subir los gastos civiles. Para conseguirlo fueron necesarias negociaciones para comenzar con el desarme y limitar el intervencionismo en otros países. Las negociaciones comienzan con Reagan, pero acaban en la Culmen de Malta en 1989 con el presidente de los Estados Unidos George Bush firmando para poner fin a la Guerra Fría.
En conclusión, la Guerra Fría tuvo como consecuencia el crecimiento económico del primer mundo, el desarrollo del Segundo Mundo y el empobrecimiento del Tercer Mundo. Además, hubo un aumento en la riqueza de las clases medias y un avance tecnológico y armamentístico.
