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DE IMPERIOS A NACIONES

¿Cómo describe Homero el color de piel de Odiseo?

Antes de nada debo decir que este melón no lo he abierto yo. Hace unos días me topé con este post en Instagram de @semontolahistoria, el cual trataba una cuestión que, cuanto más lo piensas, más interesante resulta: ¿Cómo describe realmente Homero el color de piel de Odiseo?

La pregunta puede parecer sencilla, pero detrás de ella hay bastante más de lo que parece. En un pasaje de la Odisea, concretamente en el canto XVI, cuando Atenea devuelve a Odiseo su aspecto verdadero para que se presente ante Telémaco, el texto griego dice:

ἂψ δὲ μελαγχροιὴς γένετο
«Volvió a ser de piel negra.»

El término μελαγχροιής está formado por mélas, que se traduce en «negro» o «muy oscuro» y khróiā, que es «piel» o «tez«. Por tanto, una traducción literal sería, «de piel oscura» o «de piel negra«. Sin embargo, muchas traducciones modernas han preferido expresiones como «bronceado», «moreno» o «tostado por el sol».

¿Es simplemente una cuestión de traducción o estamos interpretando a Homero a través de nuestras propias ideas sobre cómo debería ser un héroe griego? Precisamente esa cuestión es la que analiza David Bloch en su artículo Racism and the Odyssey: Trasnslating the Colour of Odysseus Skin (Rascimo y La Odisea: cómo se ha traducido el color de piel de Odiseo) y creo que merece la pena detenernos un momento en ella.

Bloch compara numerosas versiones inglesas publicadas entre 1961 y 2018. En ella Odiseo aparece descrito como «bronceado», «tostado por el sol», «moreno», «de color oscuro» o simplemente como alguien cuyo «color regresó». Por ejemplo, Wilso traduce el término como tanned (bronceado), mientras Whitaker emplea colour come back to his flesh (el color volvió a su piel).

Curiosamente, prácticamente ninguna de estas traducciones emplea directamente la palabra «negro» para referirse a la piel de Odiseo. Podríamos pensar que simplemente traducir esta palabra como tal le puede parecer problemático. Sin embargo, eso mismo no ocurre cuando describe a Euríbates.

Éste aparece en el canto XIX, justo durante la conversación entre Penélope y Odiseo, cuando Odiseo todavía esta disfrazado de mendigo. En esa escena Penélope intenta comprobar si ese desconocido dice la verdad cuando afirma haber conocido a Odiseo. Entonces, pide que describa a su marido y a quienes lo acompañaba. Es entonces cuando aparece Euríbates, un heraldo descrito así:

γυρὸς ἐν ὤμοισιν, μελανόχροος, οὐλοκάρηνος
«encorvado de hombros, de piel oscura y de cabello rizado»

El término μελανόχροος está formado por mélas, que se traduce como «negro» o «muy oscuro» y Khroos, que se traduce en «piel«, «tez» o «superficie del cuerpo«. Como vemos ambos términos melankhroiḗs y melanókhroos tienen prácticamente el mismo significado. Entonces, ¿por qué los traductores deciden traducirlo de manera muy diferente?

Lo más seguro es que no sea por motivos racistas, sino más bien que los traductores reflejan prejuicios culturales inconscientes. En otras palabras, los traductores parten de una imagen tradicional de los héroes griegos como blancos y adaptan ese vocabulario homérico para que encaje con esa imagen.

¿Cuál es el problema de todo esto? Que pueden terminar respaldando discursos modernos que representan la antigua Grecia como el origen de una civilización exclusivamente blanca. Un lector que no tiene ni pajolera idea de griego depende las traducciones, así que no puede saber que Homero emplea un término que define al héroe griego con piel oscura. En mi opinión, los traductores deberían tener cuidado a la hora de traducir ciertos términos, más cuando son conceptos que hoy forman parte de debates sobre la raza, el género o la discriminación.

Cabe destacar que las sociedades antiguas no entendían el color de piel mediante las mismas categorías raciales que utilizamos en la actualidad. Para los griegos, la diferencia fundamental era, sobre todo, la que separaba a los griegos de los llamados bárbaros, no una división entre personas blancas y negras. Además, en la sociedad griega, la piel clara de una mujer podía asociarse con su permanencia en el oikos, el ámbito doméstico y familiar, donde desarrollaba buena parte de las tareas que consideraban propias de su papel social. Por el contrario, una piel más oscura en los hombres podía relacionarse con una vida más activa al aire libre, vinculada al ejercicio, la guerra o la participación en la vida pública. Por último, podemos encontrar en los textos griegos descripciones positivas de pueblos de piel oscura. Heródoto, por ejemplo, consideraba a los etíopes los hombres más altos y bellos, mientras que Homero los describe como «intachables etíopes». Esto refuerza la tesis de Bloch, quien considera que no existe una base suficiente para afirmar que los griegos valoraran siempre la piel clara por encima de la oscura.

¿Debería haber, entonces, algún problema en que los héroes griegos o dioses sean representados por actores de piel clara u oscura? Con lo que acabamos de explicar no existe razones, pues la piel no tiene en los poemas homéricos la misma importancia racial que posee en el mundo contemporáneo. Ahora bien, tampoco estamos afirmando que Odiseo fuera ciertamente negro, ya que la traducción es, como hemos dicho, ambigua. Lo que sí quiero dejar claro es que, fuese de piel negra o simplemente bronceado por el sol, ambas posibilidades no deberían ser un problema para una persona racional. Pensar que en la antigua Grecia no podía haber gente negra es absurdo, tanto como acosar a una persona por destacar este hecho.

Bibliografía

BLOCH, D. (2023), «Racism and the Odyssey: Translating the colour of Odysseus´ skin, Universite de Copenhague. Institut du Moyen-Age Grec et Latin. Cahiers92, 1-24. [Consultado Online en: https://researchprofiles.ku.dk/en/publications/racism-and-the-odyssey-translating-the-colour-of-odysseus-skin/].